La televisión, y sobre todo la televisión por cable, ha logrado
llevar a los hogares imágenes de lugares remotos, insospechados
y exóticos. La televisión ha logrado así acercar pueblos y naciones,
pero principalmente, y como "por arte de magia", le
ha abierto al televidente todo un mundo de experiencias nuevas,
que le permiten explorar y descubrir el mundo.
En
el contexto escolar ha sucedido lo mismo: la televisión y
el video han revolucionado las aulas. Las ventajas de un video
son extensas, sobre todo si se toma en cuenta la facilidad
con que se puede "transportar" el material didáctico
de una aula a la otra. El uso del video se ha transformado
en una herramienta importante para presentar, resumir y revisar
conceptos.
El video tiene una enorme ventaja sobre los casetes
de audio, ya que las imágenes visuales crean un ambiente en
el aula que el audio solo no permite. El video crea un marco
de referencia para el que lo mira, que de otra forma sería
vago. Por otra parte facilita el proceso de aprendizaje no
sólo a quienes aprenden visualmente, sino que estimula a quienes
no lo hacen, ya que al proyectar diferentes escenas, le permite
al estudiante tener una imagen más real de un concepto. No
obstante, la imaginación vuela, los conceptos se reagrupan
y se redefinen, y es entonces cuando la presencia del maestro
se reafirma. Realmente será el maestro quien determine qué
material le sirve y para qué, qué es lo que quiere que sus
alumnos aprendan y cómo.
Para dar lugar a respuestas a estas preguntas,
Discovery Networks América Latina / Iberia presenta la siguiente
guía para el educador, con sugerencias sobre cómo utilizar
esta fabulosa herramienta de enseñanza llamada video, y ofrece algunas sugerencias basadas en la experiencia de muchos
maestros que ya han usado video en sus aulas.
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